Los precios depilación láser son muy diferentes según dónde se realicen

Todos hemos visto diferencias abismales entre diferentes centros en el precio de la depilación láser, que a veces llegan a ser hasta más del doble. La duda surge cuando no sabemos si el barato lo es porque no tiene la misma calidad, o si podemos hacernos lo mismo por menos dinero y en el más caro sólo pagamos la marca o simplemente la caradura de los dueños.

Diferencias en los centros, según el precio depilación láser

¿Por qué algunos centros de estética pueden permitirse ofrecer la depilación a precios tan baratos?

  • En primer lugar, porque no tienen un médico con atención constante a los pacientes, ni a todos sus empleados formados en cada materia específica. Una esteticista con un curso de tres días en depilación láser no puede saber lo mismo que un especialista… pero claro, es más barata. Un médico que se pasa por allí un par de veces al mes a cubrir el expediente, lógicamente cuesta menos que el que está a jornada completa cada día. Y eso se nota en el precio final, pero a la larga nos puede salir muy cara la elección.
  • Otra diferencia fundamental es la técnica. No puede cobrar lo mismo el centro que invierte constantemente en tecnologías para conseguir tratamientos indoloros y cada vez más eficaces, que el que tiene una sola máquina y la usa desde hace diez años. En este caso, el tratamiento nos saldrá muy barato a corto plazo, pero cuando veamos que el pelo vuelve a salir y que hemos perdido el tiempo y el dinero, veremos que habría sido preferible pagar algo más en un sitio donde nos dieran garantías.
  • Por ejemplo, el aparato que produce la luz, llamado manípulo, está capacitado para emitir determinado número de disparos. Cuando los ha realizado, su vida útil termina y hay que reemplazarlo. Pero es un aparato muy caro, y en algunos sitios ahorran utilizándolo cuando su eficacia ya es casi nula. Eso sí, como no emite la suficiente luz, cuando está gastado no molesta nada, así que muchas veces aprovechan este hecho para vender que trabajan con técnicas indoloras, cuando en realidad sólo están dando sesiones inútiles (y cobrando por ellas, claro).

Al final, el centro más barato es el que no lo parecía tanto

Para no perder dinero, debemos buscar un centro médico, que nos dé todas las garantías, nos informe, nos muestre los diferentes tipos de láser, nos explique las tecnologías que nos van a aplicar y por qué, y sobre todo, nos haga pasar un control con un médico que pueda diseñar el mejor tratamientos según nuestros antecedentes personales, nuestra piel y nuestro tipo de vello.